Desde Masters of Orion siempre ha habido cierta fascinación por los títulos de estrategia especial 4X (exploración, explotación, exterminación, expansión).

La escala de estos títulos, que deben desplegar escenarios enormes, tener en cuenta multitud de variables y albergar una gran capacidad de tecnologías y unidades que crear, es la clase de reto que sólo el juego computerizado puede llevar a cabo. Otro factor a tener en cuenta es la conveniencia de poder jugar sólo contra la máquina, ya que las partidas de 20 horas no son muy llevaderas entre humanos. No es un subgénero que goce de una popularidad abrumadora, pero a muchos les gusta, más que eso, les apasiona y el listón está bastante alto, lo que contribuye a que no sea fácil encontrar nuevos títulos

La idea es bien simple: encarnas a una nación joven que acaba de entrar en contacto con el viaje especial y sus vecinos alienígenas; a partir de ese momento se abre todo un universo de posibilidades en el que como líder debes decidir la naturaleza y la dirección de tu imperio; embarcarlo en un viaje de dominación y conquista espacial, crear una próspera cultura que influya en el corazón de los habitantes de otros mundos, erigirte como líder de una unión de civilizaciones o incluso alcanzar una tecnología tan sofistica que te permita trascender los límites del tiempo y la materia. Nada nuevo dentro del género pero que en Galactic Civilizations 2 adquiere una relevancia espacial gracias a la mejor Inteligencia Artificial creada en el género hasta la fecha.

Hay dos modos principales de juego: una campaña en la que controlas a los humanos en su enfrentamiento con una raza hostil y un modo libre. La campaña es interesante, ya que en un principio parece un buen lugar para aprender algunas de las nociones básicas del juego y cómo desarrollar tu imperio paso a paso; pero en un momento determinado la dificultad de la camapañía sube muchos enteros al tener que enfrentarte al "enemigo en la sombra" los Dread Lords, lo que constituye un combate realmente abusivo para el jugador. El otro modo principal es el juego libre, en el que eliges una raza predeterminada (o crear una con los parámetros que más te interesen) y te embarcas hacía lo desconocido; en este modo puedes fijar las condiciones de victoria, el tamaño del universo (que puede ser realmente gigantesco), la acumulación de planetas y su naturaleza... según lo que elijas una partida puede durar unas horas o varias semanas.